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	<title>MareMágnum</title>
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	<description>Revista Electrónica del IES Fuente San Luis</description>
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		<title>Un manual para pensar en libertad. Juan Goytisolo</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Aug 2010 08:42:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Portada flash]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>

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		<description><![CDATA[La Roma católica tiene animadversión a la filosofía, la ciencia, el teatro e incluso a la 
especulación mística o teológica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;">La Roma católica tiene animadversión a la filosofía, la ciencia, el teatro e incluso a la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">especulación mística o teológica ajena al dogma. Ahora el principal cambio es que ya no </span></p>
<p><span style="color: #000000;">puede quemar a la gente en la hoguera. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">La conversión al cristianismo del emperador Constantino el Grande y el Concilio de Nicea son el origen de la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">vieja contradicción existente entre la nueva fe católica y el rico legado de la filosofía helénica, entre las </span></p>
<p><span style="color: #000000;">supuestas verdades dogmáticas envueltas en un halo de misterio y los postulados expuestos a partir de la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">experiencia y el conocimiento asequibles en el tiempo en el que fueron formulados. Las primeras son por </span></p>
<p><span style="color: #000000;">esencia inamovibles aunque, como sabemos -y Fernando Montaña Lagos, el autor de Adiós a dios se encarga </span></p>
<p><span style="color: #000000;">de recordárnoslo-, la acumulación de evidencias que las impugnan obliguen a cada paso a la Iglesia a </span></p>
<p><span style="color: #000000;">cancelarlas a regañadientes mientras que las hipótesis derivadas del saber racional se cuestionan a sí mismas, </span></p>
<p><span style="color: #000000;">pueden rectificarse y progresan conforme se amplían los instrumentos científicos de que disponen quienes las </span></p>
<p><span style="color: #000000;">avanzan. Se puede creer y se puede conocer: cada cual es libre de escoger su camino. Pero la Iglesia -y en </span></p>
<p><span style="color: #000000;">general todas las religiones- ha mostrado siempre una manifiesta aversión a las verdades fundadas en la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">razón y ha procurado desterrarlas con el fuego o la espada a lo largo de la historia. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">El olvido impuesto al saber clásico existente en Grecia, Roma y Alejandría por sucesivos Concilios eclesiales </span></p>
<p><span style="color: #000000;">abrió las puertas a una ignorancia secular de su legado hasta su reaparición en la Península gracias a las </span></p>
<p><span style="color: #000000;">traducciones árabes y su traslado al castellano durante el reinado de Alfonso el Sabio. La entronización de </span></p>
<p><span style="color: #000000;">una fe única y la condena del recurso al pensamiento basado en la razón y la experiencia por parte de Pablo </span></p>
<p><span style="color: #000000;">de Tarso y Agustín de Hipona significó un verdadero salto mortal del que la cristiandad tardó en recuperarse </span></p>
<p><span style="color: #000000;">más de siete siglos. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">¿Quién puede creer a estas alturas que Dios creó el mundo en seis días y, sin seguridad social alguna, </span></p>
<p><span style="color: #000000;">descansó el séptimo? En cuanto al parque temático en el que Adán y Eva discurrían apaciblemente sus días </span></p>
<p><span style="color: #000000;">hasta la irrupción de la serpiente y la tentadora manzana, ¿tiene algún viso de verosimilitud? Eva, la maldita </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Eva causante de todos nuestros males por su deseo razonable de acceder al conocimiento del bien y del mal, </span></p>
<p><span style="color: #000000;">¿merecía el brutal castigo de la expulsión con su pareja del paraíso y la subsiguiente condena de la especie </span></p>
<p><span style="color: #000000;">humana al sufrimiento y la muerte? Pero la inquina de Jehová a la voluntad de saber de sus criaturas no se </span></p>
<p><span style="color: #000000;">limita a este tebeo profusamente ilustrado generación tras generación. Cuando mucho más tarde -no hay </span></p>
<p><span style="color: #000000;">cronología posible en el relato del Génesis- asiste a la construcción de la torre de Babel y comprueba </span></p>
<p><span style="color: #000000;">indignado que sus criaturas se arrogan la facultad de decidir y se entienden entre sí para elaborar un proyecto </span></p>
<p><span style="color: #000000;">común, resuelve al punto bajar a la Tierra, confunde sus lenguas y las dispersa como insectos. Lo mismo </span></p>
<p><span style="color: #000000;">podría decirse de la fábula del diluvio universal y el arca de Noé que, como nos recuerda el autor de Adiós a </span></p>
<p><span style="color: #000000;">dios, tiene claros precedentes en cosmogonías anteriores, siempre con un Dios colérico y vengativo: cuentos </span></p>
<p><span style="color: #000000;">de hadas, observa irónicamente Einstein, &#8220;bastante infantiles&#8221;. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Citaré para terminar este capítulo bíblico el castigo divino a las ciudades malditas del Mar Muerto, con la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">sabrosa historieta de los pobrecillos ángeles, su acoso por los bujarrones sodomitas, los apuros de Lot y su </span></p>
<p><span style="color: #000000;">mujer convertida en estatua de sal (¡siempre la reprobadora curiosidad femenina y la misoginia que envuelve </span></p>
<p><span style="color: #000000;">el corpus bíblico y el de la doctrina católica!) leyenda en la que nuestra santa madre Iglesia cree a pies </span></p>
<p><span style="color: #000000;">juntillas. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">La medicina y la astronomía fueron miradas siempre por Roma con sospecha e inquietud, como algo </span></p>
<p><span style="color: #000000;">contingente y ajeno a la suprema verdad revelada. La condena de la cirugía por el Papa Inocencio III con el </span></p>
<p><span style="color: #000000;">chistoso pretexto de que Ecclesia abhorret sanguine, mientras se enzarzaba en guerras de conquista, </span></p>
<p><span style="color: #000000;">perseguía con saña a los albigenses y tomaba la iniciativa de la cuarta cruzada, y lo sucedido cuatro siglos más</span></p>
<p><span style="color: #000000;">04/08/10 13:39Un manual para pensar en libertad </span></p>
<p><span style="color: #000000;">tarde primero a Giordano Bruno y luego a Galileo, quien abjuró de sus malignos conocimientos para no </span></p>
<p><span style="color: #000000;">perecer también en la hoguera, revelan con elocuencia la contradicción insoluble entre la fe religiosa y la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">verdad científicamente demostrable. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">De seguir como corderos del Señor las encíclicas papales al hilo del tiempo, continuaríamos confiando la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">curación de nuestros cuerpos enfermos a la Virgen María o a los santos y curas milagreros, y pensando que </span></p>
<p><span style="color: #000000;">nuestro planeta es plano, ombligo del universo y que fue creado hace unos 6.000 años. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">La animadversión de Roma a la filosofía, la ciencia, el teatro e incluso a la especulación mística o teológica </span></p>
<p><span style="color: #000000;">ajena al dogma revelado está bien probada en las actas de los Concilios. La documentación relativa a los </span></p>
<p><span style="color: #000000;">procesos inquisitoriales en nuestra Península es un precioso inventario de quienes se atrevieron a reflexionar </span></p>
<p><span style="color: #000000;">por su cuenta. Erasmo, Montaigne, Descartes, Pascal, Spinoza, etcétera, elaboraron sus doctrinas al margen y </span></p>
<p><span style="color: #000000;">a contrapelo de la Iglesia. Ésta conservó mientras pudo su poder de despachar al infierno a quienes juzgaba </span></p>
<p><span style="color: #000000;">herejes o incrédulos, pero la evolución del mundo político y cultural europeo (con la significativa excepción </span></p>
<p><span style="color: #000000;">hispana) redujo en la práctica el alcance de sus sentencias. A falta de ello, incluyó en el Índice de libros </span></p>
<p><span style="color: #000000;">prohibidos, cuya lectura castigaba con la excomunión, a los enciclopedistas y librepensadores que </span></p>
<p><span style="color: #000000;">propiciaron la Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre. &#8220;¡No puede imaginarse </span></p>
<p><span style="color: #000000;">tontería mayor que tener a todos los hombres por iguales y libres!&#8221;, replicó en 1791 Su Santidad Pío VI. Tras </span></p>
<p><span style="color: #000000;">sus desdichas (fue hecho prisionero por el Directorio revolucionario y conducido a Francia en donde murió) y </span></p>
<p><span style="color: #000000;">las de su sucesor (obligado por Napoleón a coronarle emperador en París) las cosas no mejoraron. León XII </span></p>
<p><span style="color: #000000;">exhortó a las recién creadas repúblicas de la América hispana a que abandonaran sus funestas y tenebrosas </span></p>
<p><span style="color: #000000;">doctrinas independentistas y a que volvieran al regazo de su amantísimo soberano Fernando VII. Como </span></p>
<p><span style="color: #000000;">aquejada de demencia senil -la imagen no es mía sino de Blanco White- fulminó con sus anatemas a cuantos, </span></p>
<p><span style="color: #000000;">fuera de su rebaño, apuntaban con el dedo a tal sarta de disparates -condena del liberalismo, de la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">democracia, de la igualdad social&#8230;- y predicaban la mejora de las condiciones de vida de la sociedad civil en </span></p>
<p><span style="color: #000000;">vez de buscar la beatitud eterna. En vano proclamó Pío IX el dogma de la infalibilidad pontificia. Los </span></p>
<p><span style="color: #000000;">desatinos papales prosiguieron y cualquier lector puede consultar su larga lista a través de Internet. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Como señala el autor de Adiós a dios, la teoría de la evolución de las especies de Darwin y los avances de la </span></p>
<p><span style="color: #000000;">ciencia en los dos pasados siglos asestaron un golpe definitivo a la presunta infalibilidad eclesial. La condena </span></p>
<p><span style="color: #000000;">a quienes difunden &#8220;doctrinas y prácticas inaceptables&#8221;, esto es, de todo el progreso del conocimiento que </span></p>
<p><span style="color: #000000;">contradice sus dogmas en vez de creer &#8220;en el misterio de la Redención&#8221; y en &#8220;la anticipación del Paraíso y </span></p>
<p><span style="color: #000000;">prenda de la gloria futura&#8221; por Juan Pablo II, no convencen sino a los convencidos. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Sobre la tenaz misoginia de la Iglesia; sus negocios turbios (léase el excelente artículo del corresponsal de este </span></p>
<p><span style="color: #000000;">diario en Roma, La nobleza negra del Vaticano del 27-6-2010); la espectacular mercadotecnia wojtyliana; el </span></p>
<p><span style="color: #000000;">absurdo celibato eclesiástico; la condena indignante de los preservativos para contener la pandemia del sida; </span></p>
<p><span style="color: #000000;">la &#8220;guerra de Dios&#8221; contra el &#8220;proyecto del demonio&#8221; (léase el matrimonio homosexual) mientras emergen a </span></p>
<p><span style="color: #000000;">diario a la superficie de sus aguas pútridas los escándalos de la pedofilia encubierta de sus miembros, </span></p>
<p><span style="color: #000000;">etcétera, los lectores del libro de Montaña Lagos hallarán una información detallada propia de un verdadero </span></p>
<p><span style="color: #000000;">manual de pensar en libertad. </span></p>
<p><span style="color: #000000;">En un país en donde un Estado nominalmente laico mantiene los exorbitantes privilegios económicos de una </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Iglesia que invoca tal vez el ejemplo de Pablo en su Epístola a los Corintios -&#8221;si nosotros hemos sembrado en </span></p>
<p><span style="color: #000000;">vosotros riquezas espirituales, ¿será mucho que cosechemos cosas de este mundo?&#8221;- para preservar su puesto </span></p>
<p><span style="color: #000000;">de primera fortuna en bienes muebles e inmuebles de la Península y tras el breve desvío de Pablo VI y del </span></p>
<p><span style="color: #000000;">Segundo Concilio Vaticano, vuelve a las fuentes más puras en las que bebió durante la Cruzada de Franco y </span></p>
<p><span style="color: #000000;">clama hoy contra la odiosa &#8220;dictadura del relativismo&#8221; por boca del cardenal Rouco Varela, los lectores de &#8220;Adiós a dios&#8221; no podrán sino compartir la certera observación de su autor: &#8220;Vivimos en un mundo nuevo ataviados andrajosamente con un ropaje moral antiguo&#8221;. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/08/Un-manual-para-pensar-en-libertad-J-Goyti.pdf">JUAN GOYTISOLO 01/08/2010</a><span style="color: #000000;"><a href="http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/08/Un-manual-para-pensar-en-libertad-J-Goyti.pdf"> © EDICIONES EL PAÍS S.L. </a></span></p>
<p><a href="http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/08/Un-manual-para-pensar-en-libertad-J-Goyti.pdf"><span style="color: #000000;"> </span></a></p>
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		<title>Mujer &#8211; sexualidad y mal en la Filosofía</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Jul 2010 06:38:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Portada flash]]></category>

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		<description><![CDATA[http://espaciofeminista.blogspot.com/2007/05/mujer-sexualidad-y-mal-en-la-filosofia.html 
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://espaciofeminista.blogspot.com/2007/05/mujer-sexualidad-y-mal-en-la-filosofia.html">http://espaciofeminista.blogspot.com/2007/05/mujer-sexualidad-y-mal-en-la-filosofia.html </a></p>
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		<title>Las faltas de ortografía &#8230;</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Jun 2010 17:24:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[-]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Portada flash]]></category>

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		<description><![CDATA[Tomado del Homenaje al  IIICongreso de la Lengua
Española.
Señores: Un servidor
Pedro Pérez Paticola,
cual la Academia Española
&#8220;Limpia, Fija y da Esplendor&#8221;.
Y no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tomado del Homenaje al  IIICongreso de la Lengua<br />
Española.</p>
<p>Señores: Un servidor<br />
Pedro Pérez Paticola,<br />
cual la Academia Española<br />
&#8220;Limpia, Fija y da Esplendor&#8221;.<br />
Y no por ganas de hablar,<br />
pues les voy a demostrar<br />
que es preciso meter mano<br />
al idioma castellano,<br />
donde hay mucho que arreglar.</p>
<p>¿Me quieren decir por qué,en tamaño y en esencia, hay esa gran diferencia entre un buque y un buqué?</p>
<p>¿Por el acento? Pues yo, por esa insignificancia, no concibo la distancia de presidio y presidió, ni de tomas a Tomás ni de topo al que topó.</p>
<p>Por eso no encuentro mal<br />
si alguno me dice cuala,<br />
como decimos Pascuala,<br />
femenino de Pascual.</p>
<p>Mas dejemos el acento,<br />
que convierte, como ves,<br />
las ingles en un inglés,<br />
y pasemos a otro cuento.</p>
<p>¿A ustedes no les asombra<br />
que diciendo rico y rica,<br />
majo y maja, chico y chica,<br />
no digamos hombre y hombra?</p>
<p>¿Por qué llamamos tortero<br />
al que elabora una torta<br />
y al sastre, que trajes corta,<br />
no lo llamamos trajero?<br />
¿Por qué las Josefas son<br />
por Pepitas conocidas,<br />
como si fuesen salidas<br />
de las tripas de un melón?</p>
<p>¿A vuestro oído no admira,<br />
lo mismo que yo lo admiro,<br />
que quien descerraja un tiro,<br />
dispara, pero no tira?<br />
Este verbo y otros mil<br />
en nuestro idioma son barro;<br />
tira, el que tira de un carro,<br />
no el que dispara un fusil.<br />
De largo sacan largueza<br />
en lugar de larguedad,<br />
y de corto, cortedad<br />
en vez de sacar corteza</p>
<p>De igual manera me quejo<br />
de ver que un libro es un tomo;<br />
será tomo, si lo tomo,<br />
y si no lo tomo, un dejo.<br />
Si se le llama mirón<br />
al que está mirando mucho,<br />
cuando mucho ladre un chucho<br />
se le llamará ladrón.</p>
<p>Porque la sílaba &#8220;on&#8221;<br />
indica aumento, y extraño<br />
que a un ramo de gran tamaño<br />
no se lo llame Ramón.</p>
<p>Y por la misma razón,<br />
si los que estáis escuchando<br />
un gran rato estáis pasando,<br />
estáis pasando un ratón.<br />
Y sobra para quedar<br />
convencido el más profano,<br />
que el idioma castellano<br />
tiene mucho que arreglar&#8230;</p>
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		<title>¡¡¡¡ ATENCIÓN  Nueva OPTATIVA Bachillerato y ESO  2010-2011 !!!!</title>
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		<pubDate>Mon, 07 Jun 2010 14:04:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>

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		<description><![CDATA[Pinchad en el enlace de abajo y veréis la presentación de una nueva Optativa de la Conselleria de Educación y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Pinchad en el enlace de abajo y veréis la presentación de una nueva Optativa de la Conselleria de Educación y Cultura popular valenciana para el próximo curso.  Se está estudiando convertirla en TRONCAL-muy TRONCAL,  si supera la incompatibilidad manifiesta que mantiene con Sociología.</p>
<p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=1V7IHvD7rKU&amp;feature=player_embedded#!">http://www.youtube.com/watch?v=1V7IHvD7rKU&amp;feature=player_embedded#!</a></p>
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		<title>Fin de fiesta.         Juan José Millás</title>
		<link>http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/?p=693</link>
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		<pubDate>Mon, 07 Jun 2010 08:13:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>

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		<description><![CDATA[
A ver si lo hemos entendido bien: tenemos, como  reino y como individuos, una deuda que nuestros acreedores desconfían [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="contenido">
<p>A ver si lo hemos entendido bien: tenemos, como  reino y como individuos, una deuda que nuestros acreedores desconfían  de cobrar. Es cierto que nos prestaron el dinero sin exigir garantías,  como si buscaran, justamente, lo que está sucediendo, pero eso ahora no  importa. Lo que importa es que los prestamistas, preocupados de súbito  por nuestra insolvencia, envían a sus matones financieros con el  siguiente mensaje: reduzcan, para pagar lo que nos deben, su nivel de  vida o les rompemos las piernas. Como ya hemos visto otros países con  las piernas rotas, y resulta un espectáculo sobrecogedor, obedecemos sin  rechistar, y a toda prisa. Menos medicinas, menos enseñanza, menos  justicia, menos cheques bebés, menos leyes de dependencia, menos  autopistas, menos trenes, menos pensiones, menos salario, menos  indemnizaciones por despido, menos salir a cenar, menos alegrías.</p>
<p>Pero al ejecutar la operación advertimos con espanto que la reducción  del nivel de vida que nos exigen provoca menos trabajo, menos  crecimiento, menos ingresos y, por tanto, más déficit, es decir, más  deuda y más dificultades para hacernos cargo de ella como personas  responsables. La situación es idéntica a una de esas pesadillas en las  que corres sin avanzar, caes sin caer, subes las escaleras sin llegar  nunca a la azotea o, peor aún, descubriendo que la ascensión conducía al  sótano. Parece que lo que buscan a toda costa nuestros prestamistas es  una coartada para rompernos las piernas. La economía es una disciplina  complicada, y cruel. Personalmente, no la entiendo, pero tampoco escucho  nada inteligible a los expertos. ¿Dónde empezó todo? ¿Es rentable el  negocio de la ruptura de piernas? ¿Quién nos ha entrampado de esta  forma? ¿Sabían los políticos que nos han gobernado durante los últimos  20 años que la fiesta terminaría de este modo?</p>
<p><strong>EL PAIS, 04-06-2010</strong></p>
</div>
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		<title>Vidriera in-oportuna</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Jun 2010 09:18:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Portada flash]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>

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		<description><![CDATA[
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/06/Una-vidriera-católica.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-675" title="Una vidriera católica" src="http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/06/Una-vidriera-católica.jpg" alt="" width="471" height="710" /></a></p>
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		<title>Evolución histórica de las concepciones sobre el tiempo</title>
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		<pubDate>Fri, 28 May 2010 07:55:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>

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		<description><![CDATA[La concepción del tiempo ha ido variando a lo largo de la Historia, se ha interpretado y comprendido de muy variadas formas, en constantes avances y retrocesos.

En las primeras culturas, tal como enseñó Mircea Eliade, el gran investigador de las religiones y tradiciones antiguas, existía un tiempo cíclico, marcado por ritos periódicos en relación con los procesos de siembra y cosecha, por los solsticios y ritmos significativos del sol y de determinados astros, por festividades religiosas periódicas, por celebraciones que emulaban el origen o fundación de su cultura. El tiempo, como medida, no tenía valor.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<ul>
<li>El tiempo en la antigua India</li>
<li>El tiempo para la antigua Grecia</li>
<li>El tiempo en la antigua Roma</li>
<li>El tiempo en la Edad Media</li>
<li>El tiempo en el mundo moderno</li>
<li>El tiempo en el mundo contemporáneo</li>
<li>Bibliografía</li>
</ul>
<p>La concepción del tiempo ha ido variando a lo largo de la Historia, se ha interpretado y comprendido de muy variadas formas, en constantes avances y retrocesos.</p>
<p>En las primeras culturas, tal como enseñó Mircea Eliade, el gran investigador de las religiones y tradiciones antiguas, existía un tiempo cíclico, marcado por ritos periódicos en relación con los procesos de siembra y cosecha, por los solsticios y ritmos significativos del sol y de determinados astros, por festividades religiosas periódicas, por celebraciones que emulaban el origen o fundación de su cultura. El tiempo, como medida, no tenía valor.</p>
<p>Para la mentalidad clásica todo fluye, todo está en constante movimiento, nada en el Universo puede detenerse, todo vibra, todo camina, y el propio hombre como parte integrante de la naturaleza no puede sustraerse a participar de esa danza cósmica. De esta visión participaban tanto los egipcios como los griegos, pero la hallamos mucho antes expresada en la India milenaria.</p>
<h2>EL TIEMPO EN LA ANTIGUA INDIA</h2>
<p>Para el pensamiento hindú, el hombre está sometido a las leyes naturales, y por ello es un ser que se ve sometido a cambios rítmicos, a ciclos que le llevan a pasar por vaivenes y altibajos, tal como se suceden y renuevan las estaciones, tal como se repiten las etapas de las grandes lluvias y de sequía. En cada etapa, en cada ciclo individual e histórico, el hombre comprenderá parte de su verdad.</p>
<p>La concepción hindú, que integra la idea de la reencarnación como necesidad de que el hombre se ponga a prueba y ejercite, a lo largo de innúmeras vidas y en diversas circunstancias y experiencias aquello que sueña, aquello que desea, hasta forjar en sí mismo una realidad más profunda y evolucionada, pareciera que ve al hombre como quien se desplaza sobre los acontecimientos y civilizaciones, aunque en el fondo concibe al tiempo como algo que corre bajo sus pies, de modo que las experiencias que se suceden en esta vida o en varias sirven a la comprensión profunda de la conciencia imperecedera del hombre interior, aquel que somos más allá de los ropajes que vamos adquiriendo en cada vida particular.</p>
<p>Para la mentalidad hindú, reflejo de una concepción filosófica oriental, más allá de lo cambiante, más allá de las edades (yugas) por las que atraviesa el hombre y las civilizaciones hay algo permanente, que es el verdadero ser; por lo tanto, lo cambiante está sometido al paso del tiempo, al desgaste de las formas y de la materia, pero lo imperecedero, el ser interior en el hombre, está anclado en un mundo eterno o más bien atemporal.</p>
<h2>EL TIEMPO PARA LA ANTIGUA GRECIA</h2>
<p>Según Platón «el tiempo es la imagen móvil de lo eterno», por lo tanto al expresarse en éstos términos podemos entender que no lo concebía como una dimensión estática y meramente objetiva. Platón recoge las ideas de otro gran iniciado, Parménides, pues las fuentes de su formación fueron las mismas: las antiguas Escuelas de Misterios. Admiten ambos por lo tanto la existencia de la eternidad, aunque ella está en relación con el «ser» o la esencia de los seres y objetos, en tanto que «la apariencia» de los mismos está en relación con el mundo de lo «temporal». El ser pertenece al mundo de las ideas, en tanto que nosotros tan sólo captamos las apariencias de las cosas, su existencia en el mundo sensible o manifestado.</p>
<p>Platón y Parménides creen en un mundo gradual, con múltiples niveles de plasmación o de realidad. El espíritu precisa del cuerpo para manifestarse, pero ambos, como toda la sabiduría tradicional, dan más realidad al espíritu que al cuerpo, en contra de la visión actual, y entre ambos hay una gradación de niveles de comprensión, de conciencia, que ha de retornar al hombre a descubrir su esencia.</p>
<p>Pero si esto es así, el tiempo como medida de lo cambiante tan sólo es necesario en el mundo de la existencia. Por ello Platón proponía un uso del día equilibrado, en el que además del negocio no faltaban los placeres del alma, los «divinos ocios», en que el teatro, la pintura, la oratoria, la lectura, etc., es decir, la formación profunda del alma hallara su alimento diario. Según Platón una cuarta parte del día debiera ser destinada a dormir, una cuarta parte al trabajo, una cuarta parte a la comida, la higiene y similares menesteres, y una cuarta parte a los divinos ocios.</p>
<p>En el mundo de las esencias, de las Ideas, de lo inteligible, que tan sólo podemos atisbar con la inteligencia (que no es la mera razón) nada es cambiante, y por tanto no está sujeto al paso del tiempo, allí tan sólo cabe una eternidad inimaginable para el nivel de nuestra conciencia actual.</p>
<p>Para Aristóteles (del cual puede decirse, sin restarle otros méritos, que su mayor desacierto fue el irse apartando de las concepciones de su Maestro), el tiempo va ligado a la existencia de los cuerpos, y mide su movimiento desde un estado «anterior» a otro «posterior», tal vez porque le preocupaba más definir el mundo de lo sensible que de lo inteligible. Según su concepción, sin cuerpos en movimiento no habría tiempo, pues el movimiento de los cuerpos permite comprender el paso sucesivo de un estado a otro, del pasado al presente, y de éste al futuro.</p>
<p>Pero la ambigüedad de las teorías de Aristóteles lejos de aportar un conocimiento no resuelve el problema del tiempo, sino que ofrece una nueva especulación, por eso es tan admirado en nuestra época actual. Necesita medir el tiempo, y por lo tanto lo asocia a un número. Necesita dividirlo en unidades y por lo tanto habla de instantes. Necesita que alguien lo mida y por tanto está en relación a un alma que lo capta, y por ello aún estando ligado a un movimiento físico, a un número, precisa de una captación psicológica del mismo, y por ello no acierta a definir si el tiempo es un ser o un no-ser. En el fondo se ve empujado a darle la razón a Platón ya que el tiempo es a la vez algo numérico y fijo y algo sensible y capaz de ser captado por un alma.</p>
<h2>EL TIEMPO EN LA ANTIGUA ROMA</h2>
<p>Los romanos dividían el tiempo en «ocio» y «negocio». Por una mala comprensión de su concepción vivimos inmersos en un mundo que todavía ve en el trabajo una maldición bíblica, y aún el tiempo se desea para un uso prioritariamente lúdico y festivo, pero perdemos de vista que el tiempo a la vez es la materia con que se teje la plasmación del ser interior. Tener tiempo no es tan sólo disponer de él para la holganza, para el ocio, sino disponer equilibradamente de él para la propia formación.</p>
<p>Según expresa Séneca, en su libro «De la brevedad de la Vida» (Tratados morales) aleccionando a aquellos que temen morir jóvenes, o se apegan demasiado a la vida, «el pasado» ya no es nuestro pues lo poseemos tan solo en el recuerdo; «el futuro» aún nos es desconocido, por lo tanto, «el presente» es lo único de lo que disponemos, pero éste es tan fugaz como un instante. Para este gran filósofo, el tiempo no tiene valor sino en cuanto se hace buen uso del mismo, y aquellos que se lamentan de la brevedad de la vida son los mismos que despilfarran su contenido en vaguedades.</p>
<p>Cicerón, siguiendo la máxima «tempus fugit» y la practicidad romana afirmaba que «cada momento es único», y así el tiempo individual se engarza con un tiempo histórico, un tiempo colectivo que mide el paso y la plasmación de la humanidad en un determinado momento histórico. Para su concepción pragmática e histórica el hombre tiene un destino concreto que descubrir y realizar para poder llegar a «ser», y si no alcanza a realizarlo «deja de ser», pues habría desperdiciado su tiempo, su posibilidad histórica de plasmarse y dejar un legado para el porvenir. Su visión no es la de un mundo tan sólo individual, sino de realizaciones colectivas, y su concepción es la de un compromiso histórico que llevó al mundo romano a reunir culturas, religiones, idiomas, intereses, bajo un ideal común.</p>
<p>La doctrina cristiana se apoyó en el aristotelismo relacionando el tiempo con el movimiento, y como todo movimiento tiene un final, quedó de este modo ligado el tiempo a la concepción del fin del mundo.</p>
<h2>EL TIEMPO EN LA EDAD MEDIA</h2>
<p>Para la Escolástica cristiana desde el comienzo de la creación hasta el fin de los tiempos, con la nueva venida del Mesías, el tiempo discurre como en una línea recta, sin ciclo alguno, y los hombres viven en un tiempo terreno, no autónomo sino creado, pudiendo llegar algún día a alcanzar la eternidad en la que se halla Dios. La eternidad es como un fondo estrellado, distante e inmóvil, pero alcanzable para el hombre que tiene fe. El tiempo lineal da un aliento de esperanza al creyente, pues al final de la larga escalera temporal ésta siempre le llevará a la cúspide de la merecida eternidad. Para la fe cristiana el hombre es un ser trascendente y la vida no es más que un estar de paso.</p>
<p>Para San Agustín, en cambio, más deudor de la corriente neoplatónica y de Plotino, el tiempo tiene una componente psicológica, «es la vida del alma» porque el pasado aún existe dado que podemos recordarlo; el futuro también tiene cierta existencia pues podemos anticiparnos a lo que sucederá, y el presente obviamente existe.</p>
<p>El tiempo dejó de ser algo objetivo o psicológico para ser marcado por los ritos, los rezos y las festividades eclesiásticas que, continuando lo que se había hecho en la antigüedad creaban un ritmo cíclico que se repetía cada año, acercando la conciencia en una espiral creciente hacia una captación trascendente. Así la idea de un tiempo lineal en lo teórico dio paso, en la práctica, a un tiempo cíclico que se repite eternamente tal como concebían las culturas milenarias y ancestrales.</p>
<h2>EL TIEMPO EN EL MUNDO MODERNO</h2>
<p>A partir de aquí, en cambio, tras la aparición del reloj mecánico en el siglo XIV y los primeros pasos científicos en el siglo XV, desaparece una visión subjetiva del tiempo, y es a partir de Galileo y Newton cuando la mecánica clásica lo concebirá como un valor matemático, como algo fijo, absoluto y medible, que puede conocerse por experimentos, cuya realidad no precisa relacionarse ya con el movimiento para ser medida, y que existe desde el fondo de los tiempos hasta la eternidad, como algo ilimitado e inamovible, constante como un tic-tac que no pudiera parar.</p>
<p>Ya en el mundo moderno, E. Kant afirma que el tiempo no tiene una realidad fuera de nuestra mente, nosotros somos los que ordenamos nuestras percepciones del espacio y de los objetos según una sucesión temporal propia y subjetiva, que ya existe a priori en nosotros, y que no comprendemos por experimentos o por la experiencia, sino que es una intuición pura previa a la sensibilidad que capta el entorno. Del mismo modo que comprendemos lo que está arriba o abajo, relacionamos los acontecimientos en un antes y un después de modo natural.</p>
<p>Para Hegel, como idealista, el tiempo ya no se considera como un valor ni un marco fijo e inamovible, sino como un camino a través de lo temporal, un devenir que percibe la propia conciencia del hombre y de las civilizaciones para ir acercándose a plasmar la Idea, el Espíritu.</p>
<p>Tal como ya hiciera Cicerón, en contra de las corrientes positivistas que niegan un valor real al ser humano para considerarlo como masa, aparece una nueva revalorización del tiempo personal como imbricado en una realidad histórica; así, filósofos como Hegel, y otros más recientes como Ortega y Gasset, Spengler, Toynbee y Dilthey, han relacionado el «tiempo individual» con un «tiempo colectivo», han anudado el tiempo a la concepción de la historia, recalcando que el hombre en lo colectivo es un ser histórico que no puede vivir de espaldas a su época. Han profundizado en la necesidad de una conciencia histórica del hombre, pues veían en la Historia las huellas que deja en la arena del tiempo ese gran ser vivo que es la Humanidad de camino hacia su propia realización. Han concebido una Historia como experiencia acumulada para lograr unos frutos y plasmar el mejor de los destinos posibles, a la manera ciceroniana. El tiempo colectivo se mediría así por la plasmación conjunta de culturas y civilizaciones, eterna lucha cíclica, espiralada, plagada de altibajos en pos de una conquista global de valores y vivencias humanas.</p>
<p>Fue Toynbee quien, –demostrando que la historia es cíclica, que la humanidad ha visto sucesivas culturas que han pasado por etapas similares de esplendor o por reiterados medioevos, y que las formas gastadas parecen retornar con fuerza, con el empuje de lo novedoso pasados unos años,– preparó la idea desarrollada por Mircea Eliade de que el tiempo está sometido a un «eterno retorno».</p>
<h2>EL TIEMPO EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO</h2>
<p>Llegados a nuestra época contemporánea, y como único fruto posible de un mundo frío y mecánico, las ideas sobre el tiempo pasan por personajes como Heidegger y su postura de que el tiempo del hombre es limitado, pues «es un ser para la muerte», un ser temporal. Para él, el tiempo no es como un fondo fijo y preexistente, sino algo que concibe el propio ser por el carácter de temporalidad que tiene, pues su mayor posibilidad es la muerte.</p>
<p>Pero es el filósofo francés Henri Bergson quien planteó claramente la subjetividad del tiempo, dando un salto cualitativo en las concepciones anteriores. Para él, hay un tiempo uniforme, objetivo y continuo, del que podemos medir su duración mediante los relojes, y hay un tiempo auténtico -el único verdadero-, que tiene una «duración real» que conforma la propia vida interior.</p>
<p>Frente a la mentalidad positivista que cree tan sólo válido lo que puede ser mensurable, y que estructura los campos del saber en torno a una visión experimental, excesivamente materialista y determinista, en la que la ciencia adopta el papel de tabú, Bergson contrapone su visión de un tiempo no externo, no falseado, que mide la vida interior de la conciencia. Para las ciencias, el tiempo (t )es una magnitud concreta de valor positivo o negativo (+t ó -t) pero el tiempo que comprende nuestra intuición no es estático sino dinámico, no señalado por magnitudes fijas, sino más cualitativo que cuantitativo, no determinado sino fruto de nuestra libertad de sentir.</p>
<p>Pero la verdadera revolución en las concepciones sobre el tiempo se debe a la genialidad de Albert Einstein, al introducir su concepto del espacio-tiempo.</p>
<p>A partir de Einstein y su teoría de la Relatividad general, el tiempo ya no es una magnitud absoluta sino relativa que varía en función de quién y bajo qué circunstancias se mida. No es tan sólo que la percepción subjetiva que tenemos de la duración de un acontecimiento sea variable, sino que como magnitud física el tiempo es variable, está también en función del sujeto que la experimenta, dependiendo de la velocidad a la que se mueve, y en relación con la masa de los objetos, de la posición estática o en movimiento de quien lo mide, de su posición cercana a una masa gravitatoria o alejada de ella, y en todos estos casos precisos relojes marcarán desfases constatable, aún siendo pequeñísimas fracciones de segundo.</p>
<p>Así, son hechos ya constatados que el tiempo transcurre más lentamente si se mide cerca de una gran masa gravitatoria (en un rascacielos los relojes situados en la planta baja van más lentos que los situados en las últimas plantas). El tiempo a grandes velocidades (próximas a la de la luz) también se ralentiza. Einstein terminó con la concepción de un tiempo absoluto.</p>
<p>La ciencia contemporánea comenzó entonces a trabajar con dimensiones más allá de nuestro espacio físico. Se comenzó a hablar de hiperespacios con decenas de dimensiones y a calcular matemáticamente sus intrincadas ecuaciones, que permitían desarrollos de las propiedades físicas existentes en ellos, aunque no siempre fueran fáciles de comprender sus resultados, por la dificultad de imaginarlos.</p>
<p>La concepción del mundo se hizo más holística, como apuntaba Fritjof Capra e Ilia Prigogine, y las ciencias exactas se acercaron a las humanidades.</p>
<p>Científicos como Roger Penrose y Stephen Hawking desarrollaron las ideas básicas de Einstein, y así se comenzó a hablar de los agujeros negros como de posibles puertas hacia otras formas de materia o de antimateria, si se pudiera salir vivo de su tránsito. Se investigaron las concepciones de Einstein y Rosen sobre la posible existencia de puentes entre puntos distantes de nuestro universo, como agujeros de gusano, que podrían ser también pasos hacia otros universos paralelos, hacia otros mundos ya fueran simultáneos o regidos por otras medidas de tiempo, y se investigaron los posibles puentes hacia otras dimensiones no tan sólo físicas sino concienciales.</p>
<p>Cuando Gamow lanzó la idea del origen del universo a partir de una primera explosión, del big-bang, se planteó también la idea de que todos los acontecimientos anteriores a él no pueden tener relación con nuestro espacio-tiempo. El tiempo comienza para nosotros en el momento en que sucede el big-bang, hace unos 15.000 millones de años, y a partir de ahí el universo comenzó a expandirse y a existir.</p>
<p>¿Qué hubo antes de ese inicio? Tal como afirma S.Hawking, poco podemos decir de lo que ocurrió antes, o en el mismo momento en que comenzó nuestro tiempo, pues antes de esa singularidad, en que el universo era como una masa muy densa y caliente, el concepto de tiempo no tiene sentido para nosotros.</p>
<h2>Bibliografía:</h2>
<p>q      Misticismo y Física Moderna. Michael Talbot. Ed. Kairós.</p>
<p>q      Viaje a la Ciencia. Isaac Asimov. Ed. Tikal.</p>
<p>q      Filosofía. E. Benlloch y C. Tejedor. Ed. S.M.</p>
<p>q      Ciencia y Conciencia. Abelardo Fdez. Espacio y Tiempo S.A.</p>
<p>q      De los Átomos a los Quarks. James S. Trefil. Biblioteca Científica Salvat.</p>
<p>q      El enigma del Tiempo. Joan Forman y otros. Futuro/Círculo.</p>
<p>q      Historia del Tiempo. Stephen Hawking. Ed. Crítica.</p>
<p><strong><a href="mailto:editorial-na@arrakis.es"></a></strong></p>
<p><a href="mailto:editorial-na@arrakis.es">Ramón Sanchís<br />
editorial-na@arrakis.es</a></p>
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		<title>Velas</title>
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		<pubDate>Mon, 24 May 2010 21:37:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>NOELIA INSA SATORRE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[Una hermosa imagen del paso del tiempo, de los días que van quedando por delante y por detrás del hoy. Una reformulación muy gráfica del clásico "tempus fugit".]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los días del futuro están delante de nosotros<img class="alignright" src="http://2.bp.blogspot.com/_B5KuJ8IVlo4/SRm4Wxv_0nI/AAAAAAAAAXE/5gHKwAb4p3M/s400/delirio%5B1%5D.jpg" alt="" width="404" height="363" /><br />
como una hilera de velas encendidas<br />
-velas doradas, cálidas, y vivas.<br />
Quedan atrás los días ya pasados,<br />
una triste línea de velas apagadas;<br />
las más cercanas aún despiden humo,<br />
velas frías, derretidas, y dobladas.<br />
No quiero verlas; sus formas me apenan,<br />
y me apena recordar su luz primera.<br />
Miro adelante mis velas encendidas.<br />
No quiero volverme, para no verlas y temblar,<br />
cuán rápido la línea oscura crece,<br />
cuán rápido aumentan las velas apagadas.</p>
<p>Konstantino Kavafis</p>
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		<title>La cara de la mujer a lo largo de la Hª de la Pintura</title>
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		<pubDate>Sun, 23 May 2010 09:17:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>CARLOS SORIANO PONCE</dc:creator>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>

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		<description><![CDATA[<object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="252" height="180" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/dQItYT0W9Cc&#38;rel=0&#38;color1=0xb1b1b1&#38;color2=0xd0d0d0&#38;hl=en_US&#38;feature=player_embedded&#38;fs=1" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="252" height="180" src="http://www.youtube.com/v/dQItYT0W9Cc&#38;rel=0&#38;color1=0xb1b1b1&#38;color2=0xd0d0d0&#38;hl=en_US&#38;feature=player_embedded&#38;fs=1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="466" height="282" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/dQItYT0W9Cc&amp;rel=0&amp;color1=0xb1b1b1&amp;color2=0xd0d0d0&amp;hl=en_US&amp;feature=player_embedded&amp;fs=1" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="466" height="282" src="http://www.youtube.com/v/dQItYT0W9Cc&amp;rel=0&amp;color1=0xb1b1b1&amp;color2=0xd0d0d0&amp;hl=en_US&amp;feature=player_embedded&amp;fs=1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
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		<item>
		<title>EL TIEMPO (por Nicolás A. Boscafiori)</title>
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		<pubDate>Fri, 21 May 2010 09:14:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ARTURO ARNAU TARÍN</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Concursos]]></category>

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		<description><![CDATA[ 

Por Nicolás A. Boscafiori (1º Bachillerato)
El Tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if !mso]> <mce:style><!  v\:* {behavior:url(#default#VML);} o\:* {behavior:url(#default#VML);} p\:* {behavior:url(#default#VML);} .shape {behavior:url(#default#VML);} v\:textbox {display:none;} --> <!--[endif]--><!--[if !ppt]--><!-- .O 	{font-size:149%;} --><!-- .sld 	{left:0px !important; 	width:6.0in !important; 	height:4.5in !important; 	font-size:103% !important;} --><!--[endif]--></p>
<div>
<div>Por Nicolás A. Boscafiori (1º Bachillerato)</div>
<div>El Tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio. Es la magnitud que permite ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad básica en el Sistema Internacional es el segundo&#8230;</div>
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<p><span id="more-620"></span>Enlace a la presentación Power Point (5 Mb):</p>
<p><a href="http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/05/Nicolas.pps">http://intranet.iesfuentesanluis.org/revista/wp-content/uploads/2010/05/Nicolas.pps </a></p>
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